Romper el espejo

Romper el espejo
Rasgar el velo
Revelar lo puro
Escondido en lo oscuro

Rellenar los abismos
Pisar y construir
Sobre los fragmentos de lo roto
Aquellos espejismos

Olvidar el mundo medible
Saltar hacia aquel otro
Yo-uno-múltiple
Verdadero Nosotros.

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Somos un mar de espejos rotos

Yo mismo
Nos soy más
Que un mar de espejos rotos
Que como millones y millones de ojos
Sobre sí mismos
No hacen más que mirar

En ellos existe una conciencia
Que no hace más que preguntar
Qué es
Quién soy
Qué está
Buscando asir alguna verdad

Pero nada encuentra
Sino todo yo
Que no es uno
Sino otros
Nunca él o tú
Sino nosotros
Huracán de abismos
Unidad múltiple de ecos
Y vacíos

Ruido, arrullo, susurro
Un mar de espejos rotos
No más que
Yo mismo.

Búsqueda

Quién puso esta piedra en mis hombros
Qué me hace llevar esta vida de pésimo Sísifo
De pequeño Atlas
De Atlas mediocre

En lugar de estar entre escombros
Me gustaría vivir en la huida
De este mundo físico
Hasta darme en su encuentro

Hasta que corran con cada pisada en tierra
Los ríos y rosas de la fuente de la vida
En la revelación de su rostro verdadero
Con la poesía como norte.

“el poeta no muere, se hunde, pero no muere”

Me muerdo las sienes a punta de pensamiento
¿acaso es esto pensamiento?
Me maldigo
¿quien soy?
¿que hago?
¿donde estoy?
¿que es todo esto?
¿hacia donde voy?
El mundo es un bosque de cactus
Por el que corro desnudo como un loco
Riendo, gritando y llorando
Mientras dejo
Mi carne y mi sangre
Tiñendo de rojo las espinas
Que no sé dónde quedan
¿en el bosque?
¿en mi carne?
¿cuales son esas espinas y qué
Es el color rojo?
Sigo
Me maldigo
Y me muerdo
Las sienes a punta de pensamiento
Hacen que
Bendita sea mi sombra.

Poesía y razón: pensamiento y poesía en la filosofía de Heidegger.

Martin Heidegger es conocido mayormente por su libro “Ser y tiempo”; él es por antonomasia el filósofo del Ser. Quizá sorprenda un poco descubrir que este grandioso pensador haya escrito sobre aquello que, ante la mirada popular, se caracteriza por ser pasional, sensacional, imaginario e irreflexivo; quizá sorprenda más aún saber que no solo pensó y escribió sobre aquello alado y alejado de la verdad y la realidad, que se dice que es la poesía, sino que también escribió poesía. Y para nada parece que le fue mal en ello; lo que creo se puede apreciar en el siguiente poema:

 
¿Cuando volverán las palabras
a ser la palabra?
Cuando digan
– sin significar
designando-
Cuando, mostrando, lleven
al lugar
del antiquísimo ser hechos apropiados
los mortales en la usanza de ellos,
adonde les convoca el tañido del silencio,
donde lo poéticamente pensado se pliega
sumisa, claramente
a los grados del templamiento y la destinación. (1)

 
¿Qué es en Heidegger, y para Heidegger, la poesía – o el poetizar? ¿es una actividad meramente pasiva, pasional? ¿es puro producto de la imaginación y la excitación sensorial, que se traduce en palabra y canto? ¿es de un acto irreflexivo? ¿esta realmente, la poesía, alejada de la verdad y la realidad; es contraria al pensamiento?
Podríamos responder a algunas de estas preguntas mirando hacia el poema. No parece que su autor le haya escrito de forma irreflexiva o llevado por la pasión sino que, al contrario, reflexiona; se cuestiona, y dirige su pensamiento hacia un desocultamiento de alguna respuesta presente en aquello por lo que se cuestiona, y que, si bien se vale de algún recurso sensorial, no parece basarse en la exaltación de los sentidos sino en el pensamiento. Para Heidegger, <<la Poesía no es ningún imaginar que fantasea al capricho, ni es ningún flotar de la mera representación e imaginación irreal>>(2) sino que, más bien, <<la poesía es un modo iluminante proyectarse de la verdad>>(3) cuya esencia misma <<es la instauración de la verdad>>(4), propiamente.
Se niega así, entonces, al menos según esta interpretación, que el modo de ser de la poesía sea meramente algo donado por la imaginación, por el sentimiento; se niega como algo que corresponda netamente a lo irreal, a lo irracional. Al contrario, se afirma la poesía como modo en que se proyecta y se instaura la verdad. Pero pueden surgir acá otras preguntas; ¿cómo es que viene a relacionarse la poesía con la verdad, que es generalmente considerado pertenencia a los campos de la filosofía y de la ciencia? ¿cómo instaura la poesía la verdad? ¿se habla de la misma verdad?
En Heidegger la verdad no es mera correspondencia o adecuación de la idea de un sujeto sobre un objeto; sino un dirigirse, un “acercarse a la cercanía” de la presencia que permanece oculta en el ente que es su ser, y siendo la poesía <<instauración del ser con la palabra>>(5) también le cabe a esta en su esencia la instauración de la verdad, pero, ¿cómo lo hace? pues <<el poeta al decir la palabra esencial, nombra con esta denominación, por primera vez, al ente por lo que es y así es conocido como ente (…) puesto que el ser y la esencia de las cosas no pueden ser calculados ni derivados de lo existente, deben ser libremente creados, puestos y donados. Esta libre donación es instauración>>(6) sin que sea esta libertad <<una arbitrariedad sin ataduras y deseo caprichoso, sino suprema necesidad>>(7). La verdad, en el pensamiento de Heidegger, retoma el sentido que para los griegos tenia la palabra Aletheia ( ἀλήθεια ); la verdad, como se había mencionado de manera más breve, es desocultamiento de lo oculto para hacerlo presente, estos es, develar lo que permanece oculto del ser del ente ante el ser ahí por medio del pensar. <<la esencia de la poesía descansa en el pensar>>(8) . He allí que la relación entre poesía y verdad viene, en el pensar; y de donde surge otro cuestionamiento, esta vez sobre la esencia del pensamiento y su relación con la poesía.
El pensamiento para Heidegger es un hacer presente, dirigir y percibir con el intelecto al ente en su ser, <<llevándolo a la relación que tiene con nosotros, lo restablece refiriéndolo a nosotros. La presentación es por ello re-presentación>>(9) ; el pensamiento es memoria y presente(10) y el pensamiento solo puede dirigirse al ser para hacerlo presente por medio de la palabra que, como se ha dicho antes, le es donada libremente y con la que se instaura la denominación del ser del ente; por medio del lenguaje, cuya esencia es la esencia de la poesía(11) . Sin embargo, si bien no son contrarios pensamiento y poesía como comenzó a creerse desde que Platón expulsó a los poetas de su república, tampoco los concibe como idénticos; más bien los distingue como <<el poetizar es alto, el pensar es profundo>>(12) ;de lo que se podría interpretar que el poetizar, el alto pensar, lo poéticamente pensado como dice el poema, nombra con la palabra la esencia del ente en estado de desocultamiento para hacerla presente, y en el pensar profundo se accede a la memoria para representarlo ante sí.
Se pone así de manifiesto entonces el carácter que tienen la poesía y el poetizar para el filósofo, como también sus relaciones con el pensamiento, la verdad y el lenguaje.
Finalmente, ¿qué son entonces la poesía y el poetizar? La poesía es, como se dijo, la instauración del ser por la palabra, la revelación, desoscultamiento de lo oculto que permanece en el ser de los entes, el más alto de los pensamientos, la libertad de denominación, de donar nombres a los entes, decretar sus esencias y hacerlas presente; el poetizar es aquello que <<antes que nada pone al hombre sobre la tierra, lo lleva a ella, lo lleva al habitar>>(13) … como dice el poeta de los poetas, Holderlin, habitar poéticamente.
¿qué quiere decir habitar poéticamente? ¿No se están dando acaso a la poesía categorías que no le pertenecen esencialmente? ¿son la verdad, el pensamiento, y el habitar, categorías esenciales del poetizar, de la poesía? ¿cuál es entonces la esencia de la poesía? Pues, parafraseando a Heidegger(14): cómo inquirimos cuando queremos dirigirnos hacia la esencia de las cosas; es al lenguaje, y al pensamiento, a lo que nos dirigimos para lograr cercanía al ser de los entes; denominándolos, instaurandoles el modo de ser que les percibimos en sus formas de aparecer ante nosotros, haciéndoles presente en nuestro lugar, esto es (re)construir o desocultar el ser a los entes en el espacio en el que habitamos. Habitar no es simplemente reposar, estar detenido sobre lo extenso del espacio, aquello es morar; habitar es un modo de ser, es poseer, es tener lugar, es construir, es cuidar (cuidare-cogitare-pensar) la tierra y edificar sobre ella para hacer mundo que habitar; se construye para habitar, construyendo se habita. Esto mismo es la esencia de la poesía. Esencialmente y etimológicamente, poesía (poiesis) es acto; es construir, es producir, es crear. Así, creo que puede verse, el habitar poéticamente se refiere a un modo de ser adquirido: el de ser y hacer mundo, en el mundo y entre hombres; y caben como categorías esenciales de la poesía: el pensar, el lenguaje, la verdad, y el acto de construir y habitar.


 

(1). Martin Heidegger. Pensamientos poéticos, Ed. Herder, Barcelona, 2010. Trad. de Alberto Ciria. 61.

(2). Martin Heidegger.”El origen de la obra de arte”, Arte y poesía, Ed. Fondo de cultura económica, México, 1958. Trad. de Samuel Ramos.

(3). Martin Heidegger.”El origen de la obra de arte”, Arte y poesía, Ed. Fondo de cultura económica, México, 1958. Trad. de Samuel Ramos.112.

(4). Martin Heidegger.”El origen de la obra de arte”, Arte y poesía, Ed. Fondo de cultura económica, México, 1958. Trad. de Samuel Ramos.114.

(5). Martin Heidegger. “Holderlin y la esencia de la poesía”, Arte y poesía, Ed. Fondo de cultura económica, México, 1958. Trad. de Samuel Ramos. 137.

(6). Martin Heidegger.”Holderlin y la esencia de la poesía”, Arte y poesía, Ed. Fondo de cultura económica, México, 1958. Trad. de Samuel Ramos.137-138.

(7). Martin Heidegger. “Holderlin y la esencia de la poesía”, Arte y poesía, Ed. Fondo de cultura económica, México, 1958. Trad. de Samuel Ramos.144.

(8). Martín Heidegger. “¿que quiere decir pensar?”.Conferencias y articulos, Ed. Oidós, Barcelona, segunda edición revisada, 2001. Trad. de Eustaquio Barjau. 120.

(9). Martín Heidegger. “¿que quiere decir pensar?”.Conferencias y articulos, Ed. Oidós, Barcelona, segunda edición revisada, 2001. Trad. de Eustaquio Barjau. 124.

(10). Martín Heidegger. “¿que quiere decir pensar?”.Conferencias y articulos, Ed. Oidós, Barcelona, segunda edición revisada, 2001. Trad. de Eustaquio Barjau. 120-123.

(11). Martin Heidegger. “Holderlin y la esencia de la poesía”, Arte y poesía, Ed. Fondo de cultura económica, México, 1958. Trad. de Samuel Ramos. 140.

(12). Martín Heidegger. “¿que quiere decir pensar?”.Conferencias y articulos, Ed. Oidós, Barcelona, segunda edición revisada, 2001. Trad. de Eustaquio Barjau. 121.

(13). Martín Heidegger. “… Poéticamente habita el hombre…”.Conferencias y articulos, Ed. Oidós, Barcelona, segunda edición revisada, 2001. Trad. de Eustaquio Barjau. 167.

(14). Martín Heidegger.”Construir, habitar, pensar”.Conferencias y articulos, Ed. Oidós, Barcelona, segunda edición revisada, 2001. Trad. de Eustaquio Barjau. 127-142.

Mensaje en una botella al mar

Sol

Naufragio…

Ardiente

El presente

Oculta consigo

Un frío

Que abre la piel

Que cala por dentro

Y hace sentir

El quebrar o crujir

De los huesos

 

Días oscuros

Malditos son estos tiempos

Porque duelen

Porque los niego

Porque no puedo

No puedo más

Solo el olvido

Y el recuerdo

 

Y

Siento mi cuerpo

Como si ya hubiese muerto

En este mundo que intento habitar

Aunque no parece ser más que desierto

 

Creo que no puedo más.

Cómo me gustaría contaminar

Al mundo con la voluntad

Que tiene mi espíritu

Que dirige mi actuar

Pero creo que no puedo

No puedo más

 

Me dejaré flotar un rato al fondo

Y desde allí miraré profundo

A la superficie

Hasta que hasta allá

Pueda volver a nadar

Respirar

Ver luz

Dentro

De tanto

Ma(r)(l)

 

Porque ahora no puedo, no puedo más.

Reise in die Lebenswelt

Me alejo del mundo hecho

De mí mismo

De lo que creo

Y lo que todos creen

Que soy

Me alejo y en ello me pienso

(¿quién soy?)

Ente que flota en un mar de reflejos

(Espejos rotos)

En una cavidad de ecos vacíos

Sin sentido

Espacio abstracto donde no hay lugar

Ni hoguera

Solo distancia

Solo frío, solo ruido, solo movimiento irreflexivo

Que es más bien morar y no moverse

Inhabitar

(Estar y no ser/ ser y no estar / tener y no ser/ estar y no habitar)

Que es justamente no moverse

(Lo paradójico)

Estar perdidos

(Lo absurdo)

A la intemperie

Dando tumbos sobre un mismo punto

Mientras ese modo de estar sin ser va royendo el mundo

Del que ahora intento lejanía u olvido

De aquello que es

La vida no vivida

Donde existen relojes

Pero no tiempo

Donde existen hechos

Pero no la Acción, condición humana

Donde existen grandes masas

 Pero pocas personas

Donde suenan las palabras

Como cáscaras vacías de pensamiento

El más puro cacareo

Olvido del ser

 

Me alejo para acercarme a la cercanía

De aquello oculto

Que debe ser continuo descubrimiento

Revelación y hacer presente

(¿El recuerdo?)

De lo bello

De lo bueno

De lo verdadero

El Ser

 

Intento flotar desde mi primitiva inconsciencia

Suspenderme

Hacia aquel suelo trascendental

Donde se hallan

La idea, la verdad, el Yo, la realidad, y la vida

El Ser y el tiempo, la Acción y la historia

Unidad de la cosa, la palabra, el pensamiento y la obra

Conciencia intencional que se halla a sí misma

 El Mundo de la vida

(…)

¿Lanzarse por la apuesta, un juego de dados?

Cada vez más tentado

A hacer la apuesta mayor de la vida;

Apostar al más arriesgado de los juegos;

El todo o nada

o – mejor dicho-

El todo en la nada

¿un juego de dados

Frente a la fortuna?

 

La vida normal,

La vida material para deshacerse de la necesidad

No es libertad;

Es vivir la nada delante del todo.

 

Parece preferible vivir hieráticamente

En la necesidad

Sacándole el jugo bendito del ser

A la nada;

Alimentarse de esa leche agria

De ese vino obscuro

De ese (πάθος) patético manantial

En ese reflexivo y cortante espejo roto.

Podría uno entonces

morir hambriento y maldito

Pero jamás de inanición

(Jamás vacío).

 

¿cómo saber si vale las penas?

Ruleta rusa

Par de dados

Botella que gira

O botella al mar;

Retar al azar,

Hacer para saberlo.

 

Camino del héroe y de los hombres

I

Apretujados entre dos esferas

Ahogados en un mar de apariencias

Entre tierra y mundo

Entre sujeto y objeto

Sin poder distinguir bien

Entre la verdad y lo oculto

Entre lo contingente y la esencia

Perdidos de lo privado y de lo público

Se debaten los hombres

Entre el ser de lo humano, la nada y la bestia

Ignorantes de su condición y de su naturaleza

Buscan a un dios que revele su sustancia

Pero en ningún lugar se le encuentra por más que rezan

Solo se ve un espejo

Y allí al mismo laberinto

La piedra

La misma cima

la misma sima

Individuo, persona, sujeto

Abismo

Angustia, dolor desgarrado de lo sensual

Seña de la vida, de navegar en lo oscuro

Pero no estar muertos.

II

No existe destino sino el actuar nuestro

Nosotros mismos, tendiendo la mano desde el espejo

No estamos solos, con el mundo nacemos juntos para rehacerlo

Solo hay que tender la mano

El uno es abrazo entre lo múltiple;

Palabra, sentido, fuerza, acción.

III

Pathos (πάθος)

Logos (λόγος)

Nous (νόος)

Lexis  (λέξις)

Praxis (πρᾱξις)

Orexis (ὄρεξις)

Poiesis  (ποίησις)

Kinesis (κίνησις)

Energeia (ἐνέργεια)

Phronesis (Φρόνησις)

Entelechia (ἐντελέχεια)

Aletheia (ἀλήθεια)

Erebo (Ἔρεβος)

Islas afortunadas (μακάρων νῆσοι)

O Tártaro (Τάρταρος).

IV

Ojalá y cargar, alegres, la piedra de Sisifo

O acompañarnos de héroes, hijos de dioses,

Para construir en el mundo

los campos elíseos.