Sin la Mujer, no soy

No soy sin la mujer

sin esos ojos que disparan y que hacen recordar la lluvia

sin esos labios que disfrazan con otras palabras los te quiero

sin esa sonrisa que espanta a los pájaros negros de la noche

que invoca a un beso o a una caricia.

 

No soy sin la mujer

sin esos senos que embriagan como copas llenas

de vino infinito

sin esa piel sobre la que de solo pensarlo

me vuelvo gota de agua

sin esa cintura que dura mas que todos mis tiempos.

 

No soy sin la mujer

sin ese carácter que me encanta y que temo

sin ese vigor e ímpetu que es de admirar y que impresiona

sin esa inteligencia que todo oculto descubre.

 

No soy sin la mujer

esa que es ella

que no tiene nombre

que no tiene una sola cara

porque esta en mi carne

porque esta en mi mente

porque anda por la tierra y esta en la historia

porque es infinita.

Sin la mujer, no soy.

Oda a una musa

Auténtico fruto bendito

De un árbol sagrado de fruto único

Que yo mismo me debí haber prohibido,

Para no hacerte daño.

Fruta de jugos mágicos

De lisa piel sensible

Uvas gemelas siamesas;

Vino en mi copa

Par de copas que toman mis manos

Y de donde beben mis bocas.

 

Ángel no alado,

Para ti debí yo estar vedado

Pues no soy más que tu negación;

Estoy maldito.

 

De mi te debiste haber prohibido.

Segunda habitante de mi ciudad de espejos rotos

Única pobladora de mi desierto lunar de sombras

Hacedora de sueños de mis lineales pesadillas

Hermoso espanta cuervos

Mano divina ahorca boas

Que aleja de mi a las gorgonas

Pequeña deidad en cuyo pecho beso

A Diana y a Selene

Cielo moreno de estrellas brillantes y silentes;

Si mía fuese una eternidad

Infinita sería la cantidad de epítetos que para ti recitaría

Porque los siento

Porque los mereces,

Cazadora de lobos

Matadora de malos reyes.

The meaning of life

Cuantas veces no solo me pregunto yo mismo

Sino que me pregunta el mundo y sus puños

Por el sentido de la vida

¿es ese nuestro sino?

Senderos hollados,

Horadados

Vencidos

Manchados de tanto asqueroso pasado

Mal decorados de tanto corrupto presente

Arañas aladas, mascotas de sombras

Tiempos de peces sin alas ni aletas

Ahogados sin mares y mares sin peces.

Caos, sangre y arena

Son lo infinito del mundo

¿son nuestro único destino?

Preguntas:

Serán solo eso nuestras vidas;

Será ese su único sentido.

Entre mis imágenes de ti

Mi mente navega por el mar de imágenes de tu cuerpo,

de las que esta inundada mi memoria.

Mi imaginación recorre como lenguas de agua

y como dedos de arena el borde de tus labios

y todo ese bello horizonte desnudo que es para mí

tu piel morena.

Lo pienso y todo mi ser se llena de más sangre,

se yergue,

se enerva,

se endurece,

me quema.

Te recuerdo y me sonrío tontamente,

viendo en retrospectiva e imaginando

el cercano porvenir de nuestra estúpida, apasionada y loca historia.

Te deseo, quiero llenarte de besos y placeres

y que a la vez me hagas entender lo que significa la palabra gloria;

Quiero beber todo lo que tienes,

quiero que me bebas y que juntos, uno del otro, nos emborrachamos y que sin darnos cuenta suban y bajen el sol y la luna, que jueguen también con nosotros en el apartamento, con sus luces y con sus sombras. 

Te quiero escuchar y que me escuches,
sentir que cada palabra que leemos, decimos o pensamos, nos nombra.

Quiero quererte por todos los rincones 
Quiero que me quieras, que vueles sobre mí
Usame de alfombra.

Cada día que no te tengo me sirvo del espejo que atrapó cientas de imágenes de tu cuerpo en mi memoria…

Juego todos los días con ellas,

con todas,

mientras te espero

tenemos una orgía;

mientras te espero las beso,

me las tiro;

las toco y me tocan.

Espero no te pongas celosa.

Espero se de pronto que me regales más imágenes,

hasta esa próxima.

Crowded

En noches como estas

el silencio es el más grande de los gritos;

tan grande que consume por dentro,

con mil preguntas sin respuestas,

con una multitud de yoes enmascarados

sin angustia y sin sonrisa,

con un mar tumultuoso de espejos rotos,

con una luna temblorosa en una lengua de agua,

con lo salado del tiempo que se pierde mirando

en un reloj de arena;

(por qué

cómo

cuándo

dónde

qué

quién

Yo

Nosotros

Preguntas

Susurros

Suspiros

Gritos

Silencio

Caricia)

Vida, amor y muerte;

No se nos arrancan de las preguntas

ni de las letras,

ni de los labios,

ni de ninguna de nuestras cortezas;

primero se nos cae de los huesos la piel

primero nos perdemos entre brisas

o entre clavos y púas

o entre caricias y risas.

Me pierdo en unos ojos 

que no sé si son los míos.

Me olvido entre unos ecos

que no sé si los escucho despierto

o si estoy dormido.

Me desplazo a paso lento

por mundos que quien sabe si son nuestros,

si son los míos;

Caballos y jinetes susurrantes de sombras,

manos infinitas que me arrastran,

Voces conocidas que me nombran.

En noches como estas no sé si estoy sobrepoblado.

En noches como estas no sé si estoy vacío.

En noches como estas no sé si alcanzo la luz,

o si me quedo hundido en mi sombra.

Un golpe de dados.

Reloj sin agujas, el dibujado por el sol en las sombras que bailan sobre el suelo por el viento que acaricia a los árboles y despeina sus hojas. Pez confundido, que se arrastra a orillas de un río en sequía buscando alguna nube de lluvia y solo encuentra humo. Mala imitación de Sisifo, que sin llegar a la pendiente se deja arrollar por la piedra que aún no había movido. Falsa promesa de Prometeo, que sin llegar o tan siquiera acercarse un poco al fuego se ha quedado ya encadenado y condenado por algunas malditas aves de rapiña. Dosis fuerte de realidad, que deja angustiados y en pasividad. Sin brújula. Mesa coja. Puñalada divina. Un golpe de dados. Mierda.

¿Se puede sembrar con pura voluntad?

Me arrastro,

Arrastrando también

con mis brazos y pies

A miles de niños;

Niños muertos, moribundos y vivos;

Esos que nunca fui o quise ser;

De los que fui, de los que soy,

Y de los que podre ser.

Me alimenta, mientras me ahoga y me angustia,

La fatiga;

Sensación de flor muerta con corazón roto

Que no retoñará;

Semilla henchida sin agua

Sin prado ni cielo;

¿se puede sembrar con pura voluntad?

¿Terminamos?

No me gusta esto, niña.

Que te quiera y que me quieras, y que aún así tengamos que terminar ese nuestro algo, ese algo nuestro, tan bonito, tan placentero, tan sincero.

No sé cuantas veces te he dicho esta frase. Pero. Una vez más. No entiendo.

Terminamos por la posibilidad de que pase algo que quizá. Terminamos porque el miedo y porque la inseguridad. Terminamos porque algo que creemos saber que pasará. Terminamos. ¿Terminamos? ¿En serio terminamos?

Hoy esta haciendo frío, tanto o más que ayer cuando hablamos. También lloro y tengo ganas de llorar, tanto o más que ayer. No me gusta llorar. Para mi una lágrima es una aguja que se desplaza de punta sobre la piel, la razga superficialmente; superficial, pero como duele, aún si no es mía la lágrima, más si no es mía la lágrima; más si es tuya. Terminamos.

¿En serio terminamos? ¿Y podemos seguir así sin más, así y ya no más? ¿Asi lo queremos? ¿De verdad?… Por algo que no ha pasado, por algo que apenas creemos que pasará ¿acaso no podemos hacer que pase de manera diferente? ¿acaso estamos determinados y no lo podemos cambiar?

No… Es el miedo, es que esto que llevábamos es demasiado sincero tal vez, es que no importa que sepamos que lo único seguro en la vida humana es la muerte y que preferimos la mentira y el engaño de lo puro, de lo fijo, de lo seguro, de lo eterno… Creo que a lo único fijo, seguro y eterno que puede llegar la humanidad, además de la muerte, es la palabra y lo que pueda construir, lo que pueda crear. Tal vez nos habría ido mejor engañándonos; diciendo cosas sin saber, o sin sentir, o sin creer, o sin pensar y simplemente asumir los resultados como si no se pudiese más. Así lo hacen todos ¿no? Ese es el amor que sale de las bocas y se ve en los actos de la mayoría de las personas o ¿acaso el amor en realidad es como esa ficción de las películas, los libros y las novelas? o será acaso solo eso, ficción. No lo sé. Creo que no lo podemos saber. No es seguro. Por eso terminamos.

Terminamos. Y tal vez no deba ser diferente aunque lo pueda; hay que seguir lo común como una bandada de pájaros que vuelan sin saber porqué hacia occidente. Es lo más seguro. Terminamos.

Te quiero. Disculpame, no te amo.

 

Existencialismo, Libertad y Determinismo.

Futbolista Exiatencialista.

Momento crucial y decisivo. El hombre con toda la intención patea el balón en dirección hacia la portería del contrario. El empeine del pie hace contacto con el balón de 0.45kg  en un tiempo de 0.5 segundos, provocando en este un desplazamiento rectilíneo uniformemente acelerado que va reduciendo su velocidad de 30mts/seg conforme aumenta la distancia, debido al roce con la superficie y la transferencia de energía; el balón, según las condiciones físicas evidentes, necesariamente irá directo a la red.

Miéntras el cuerpo esférico lleva su trayectoria, para el hombre se detiene el tiempo en su pensamiento; el balón, los rivales, el campo, se difuminan en su visión. Solo él existe. Piensa. Siente la angustia que hace presión sobre él al saberse el único responsable de elegir entre todas las posibilidades a pesar de su fortuna y de todas sus condiciones determinantes… ¿que haría? ¿que sería mejor hacer? ¿que camino tomaría? Elegir una de las posibilidades implica descartar las otras, con sus ventajas y desventajas, con sus juicios, beneficios y perjuicios; no elegir alguna y dejarse llevar por cualquier cosa posiblemente sea descartarlas todas, y aún así seria una elección suya; su responsabilidad…¿caben otras posibilidades? ¿se puede crear otra alguna? No, no; crear una nueva posibilidad sería aumentar la angustia; aunque decir no a esto pueda ser descartar la posibilidad de producir una opción mejor a las que ofrece la fortuna. No hay manera; hay que elegir o no elegir; lo uno o lo otro es causa y responsabilidad suya; está condenado a su libertad y a la angustia, no es posible que huya. Lo mejor es pensar y elegir, o crear y elegir; no importa el pasado, de él dependen, y dependerán siempre, el presente y el futuro.

Momento crucial y decisivo. Del balón, ya se sabe donde va a quedar. El hombre se pregunta si no sería mejor ser una pelota.