Hasta mañana

IMG_0984Silvia, niña
Musa, ninfa
Diosa menor de la natura
Nos encontramos en la parte oscura
En la noche que siempre antecede al amanecer

Esta es nuestra noche,
que no por ser oscura deja de ser
Hermosa

La distancia es dolorosa
pero de lejos se admiran mejor
Las estrellas y la luna

El tiempo pasa
pero por cada día
no se agotan las memorias y las ganas
Que contamos cada una, una a una

El amor construido juntos es parte ya
de nuestra virtud y nuestra fortuna:
aprovechemos el frío para extrañar y arroparnos del recuerdo aprovechemos la noche para alumbrarnos con las luces de nuestras miradas de nuestras sonrisas
aprovechemos la distancia para admirarnos, para pensarnos, para estudiar nos y conocernos…

Ya llegará un día la mañana
Con sus nubes, con sus luces
Y sus colores
Y del sol entonces cercano
Sentiremos las raíces fundándose
arraigándose
en nuestros pechos desnudos, uno sobre el otro;
Fundiéndonos en
la luz y el calor,
un ritual
hoguera
Hogar
nosotros

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Claros del bosque

Llegar a un claro del bosque. Revelación y descubrimiento; encuentro ansiado o inesperado de un cálido lugar en donde poder hacer hoguera después de haber recorrido un denso y boscoso-oscuro-abstracto espacio. Foco de luz: tierra a cielo abierto para la lumbre; donde se llegan a conocer estrellas, nubes, luna, sol. La verdad.

Mañanas

Salir de casa todas las mañanas

y sentir que entonces

soy un ojo de pescado dilatado

ante el todo

con la claridad

casi purpúrea

o azulada

de la mañana

que aún no ha sido bautizada

por las raíces del ser más rápido

Al volver dejo de serlo

para convertirme en pájaro

que retorna

al nido

lugar cálido

silencioso

un tanto oscuro

a veces con la compañía ovalada

de algunas células

que contienen

la semilla dorada

de nuevas mañanas.

Aletheia

La poesía es revelación

de la condición humana original

creación de nosotros mismos

con la imagen

el descubrimiento

de lo divino y de lo sagrado

de lo numinoso y de lo sublime

en el hombre

asombro

creación

alumbramiento

acción (del pensamiento más alto)

de hacer presente.

 

<<El poeta revela al hombre creando>>

 

Recuerdo

Tu recuerdo llega
día a día
con sus alas de colibrí
para ser y hacer
dentro de mí
temblor
y trueno
que me alumbra
como lumbre
que me hunde
en la penumbra
y me hace ver hacia el cielo
o temer al infierno
mi cima y mi sima
en un mismo momento

Mi primera aproximación a la Fenomenología

Uno de los modos de ser del hombre es el conocimiento; uno de los modos de conocer del
hombre es la ciencia . La ciencia es entendida generalmente como el conocimiento
organizado y estructurado en base a un método fundamentado en la aplicación de la razón humana sobre la experiencia sensible, y de los principios extraídos o formulados a partir de esta, que históricamente, desde su origen, ha brindado la mayor cantidad de productos y la mayor utilidad para la predicción y la comprensión del hombre, del mundo y los distintos estados fácticos de cada uno de ellos. Este modo de conocer representado por la ciencia tiene su origen en el tanteo histórico que han llevado a la práctica mediante la especulación y/o la experiencia de hombres de pensamiento, desde Aristóteles hasta la constante formación, reformación y transformación del método de la ciencias durante la modernidad (Descartes, Galileo, Bacon, Hume, Kant); que, además de la producción de conocimientos, técnicas y procedimientos para el dominio y comprensión de la naturaleza, condujo a una instrumentalización de la razón y a una naturalización reduccionista del pensamiento y la conciencia humanos (Positivismo), al afirmar que el modo verdadero de obtener conocimiento está basado en los fenómenos naturales, sus relaciones, y la información derivada de la experiencia sensorial significando un alejamiento indiferente de las preguntas que son decisivas para una auténtica humanidad . Esto fue lo que se denominó como la crisis del pensamiento moderno y de la humanidad europea.
Como respuesta a esta crisis, surge la fenomenología como filosofía y como método para
fundamentar las ciencias sobre conocimiento verdaderamente objetivo. Edmund Husserl
(1859-1938) es quien hace la propuesta de la fenomenología como filosofía y como método necesario para sobreponer al pensamiento de la crisis provocada en las ciencias y humanidades por el positivismo. Para Husserl, la ciencia igualaba la verdad objetiva a la contingencia de la facticidad del mundo de la naturaleza; tiene la convicción de que todo este modo de pensar que se manifiesta en tal interpretación está basado en <<prejuicios funestos>> , que suponen al mundo histórico o circundante como algo ajeno al sujeto y cimientan sobre él el conocimiento de la ciencia, que pretenden por exacto, olvidando por completo que la <<ciencia de la naturaleza es (como toda ciencia, en general) un título para creaciones espirituales, a saber, la de los hombres de ciencia de la naturaleza>> , es decir, también algo subjetivo. Esto conduce a los hombres a mantenerse en el ámbito de la actitud natural o vida natural, que<<se caracteriza como vivir ingenuo directamente orientado hacia el mundo>> y de la que no se obtiene verdad real objetiva alguna, sino que dados los progresos enormes y cuantiosos de la aplicación de la razón desde las ciencias naturales, se instrumentaliza a esta (la razón), se naturaliza a la conciencia y, buscando lo puramente objetivo en lo fáctico, se intenta eliminar lo subjetivo tratándose de tal manera a todo lo contenido en el mundo y al hombre, de modo que vino este a ser cosa no muy distinta a las demás causas-efectos y los objetos de la naturaleza. La crisis del pensamiento moderno concluye en hacer al hombre impotente, con la amenaza de un atentado hacia la humanidad misma, objetivándola.
La fenomenología ofrece, según Husserl, una respuesta a esta crisis al proponer el proyecto de una ciencia universal que va, desde los presupuestos de las ciencias fácticas, hacia las cosas mismas, hacia los fenómenos tal y como se presentan a la conciencia de los sujetos; lo que implica un retroceso (o un regreso), desde la actitud natural en el mundo, hacia el mundo de la vida. Este retroceso al mundo de la vida consiste y propone también un método para la vuelta hacia aquél sustrato originario en el que ocurre propiamente la experiencia, la correlación entre sujeto y fenómeno, el tender hacia de la conciencia y el darse del objeto intencional a esta; método que consiste en suspender todos los prejuicios a los que somete la actitud en el mundo natural a los hombres (la historia, los juicios de valor sobre experiencias particulares, nociones sobre el modo en que se presenta el mundo natural), sin negar, dudar o afirmar algo; solo suspenderlos, colocar a los fenómenos entre paréntesis, tal como se muestran a la conciencia intencional, describiendo lo que en ella se apercibe. A este método lo llamará Husserl ‘’Epojé’’ o reducción fenomenológica, y significará el modo para fundamentar la ciencia sobre el conocimiento seguro, que brinda el dirigirse a las cosas mismas tal como ocurren en la percepción de la conciencia; el retroceso hacia el mundo de la vida, en donde se constituye realmente la experiencia que sirve de partida para la vida natural
e histórica del sujeto y donde se pueden descubrir las esencias de los objetos.
Se ha explicado ya en qué consiste este retroceso al mundo de la vida, pero se ha dejado
entrever muy superficialmente lo que este ‘’mundo de la vida’’ refiere: el mundo de la vida corresponde a la esfera de constitución del sentido en el que la actividad intencional de la conciencia y la autodonación del fenómeno se correlacionan, el horizonte en el que ocurre la constitución del ser de los entes tal cual se dan a la experiencia, como fenómenos de sentido a la conciencia. Así, además, irrumpe también la fenomenología no solo como método sino como nuevo modo de ontología.

II

La fenomenología ofrece un nuevo modo de concebir la experiencia, distinta a la entendida en la actitud natural de las ciencias, planteando así también una ontología antinaturalista que parte desde el método de la reducción fenomenológica (epojé) que implica el retroceso al mundo de la vida y revela la existencia de un Yo distinto al yo-empirico, al sujeto natural o psicológico, a través de una segunda reducción a partir de las esencias objetivas percibidas por la conciencia que conduce hacia una fenomenología que no busca ya solamente ser método para la fundamentación de las ciencias, sino teoría del conocimiento y ciencia universal que sustituya la metafísica; una fenomenología trascendental, una fenomenología universal a modo de filosofía primera; este yo distinto al yo-natural, es el ego o sujeto trascendental. Este sujeto trascendental tiene las características de ser sujeto constituyente del mundo de sentido, un ego autoreflexivo, no como yo en actitud natural, sino como conciencia pura e intencional, como vivencia trascendental e inmanente, cociencia de sí misma y de sus actos  intencionales, percepción inmanente que además de estas actividades aprehende las formas de la autodonación del ser de las cosas que muestran por sí mismas su sentido; agente activo y pasivo a la par; en este sentido, un agente de actos dinámicos compuestos o sintéticos.
Por estas concepciones fueron criticados Husserl y su fenomenología como solipsistas,
idealistas o racionalistas. Sin embargo, Husserl es capaz de escapar de estos títulos dado que, si bien presenta al ser y a la realidad objetiva como constituidos por actividad de la
conciencia, no se concibe a estos (el ser de las cosas, la realidad objetiva y su constitución en la conciencia) como creaciones o extensiones de la conciencia de un sujeto en actitud natural o un yo-empirico, sino como un proceso-síntesis de la actividad de la conciencia pura, de un sujeto trascendental totalmente distinto del sujeto como individualidad, y la autodonación de sentido por parte del objeto intencional; todo dado en la experiencia, tanto trascendental como sensible. De todo esto se tiene por consecuencia, además de un modo de ontología, un modo de obtener conocimiento: el sujeto empírico obtiene cuenta de las cosas en el mundo natural mediante la percepción sensible (aquello que <<hace posible que me encuentre bajo la forma de conciencia con un mundo de cosas que esta ahí frente a mí, que me atribuya un cuerpo en este mundo y que por ende, pueda incertarme en él>>, a la que se muestran las cosas a modo de apariencias, que no son representaciones del objeto intencional pero sí el objeto intencional mismo que no se muestra de modo absoluto sino haciendo donación de distintos matices o escorzos de manera continua e indeterminada. Esta percepción sensible solo es capaz de aprehensiones subjetivas y contingentes de este mostrarse a sí mismos en sí
mismos de manera parcial de las cosas, lo que dirige a la actitud reflexiva fenomenológica que deriva en la percepción y la experiencia trascendentales, en las vivencias de la conciencia intencional de modo inmanente o trascendente, la conciencia pura, de donde se obtiene el conocimiento objetivo y esencial de las cosas; la esencia, la idea, el modo de ser de los entes para la conciencia/ constituidos en la conciencia.

Cosmogonías (III)

De lo oculto
y patente
cual semilla
que florece
surge el mundo
y crece;
el universo,
expansión del ser,
vida y existencia,
nacimiento y muerte
de los entes
que ante ese espejo
ese, del ser, otro reflejo
esa, la nada
ese, el ser de la nada
o nada del ser
se revela
esto, así,
los hombres lo cantan
lo ordenan